El recorrido del tratamiento
- 1
Ataque agudo
Frenar la inflamación lo antes posible.
- 2
Recuperación
Descenso lento de corticoides, rehabilitación.
- 3
Decisión
Valorar mantenimiento según riesgo de recaídas.
- 4
Seguimiento
Controles clínicos y de MOG-IgG.
5.1. Tratamiento del ataque agudo
El objetivo es reducir la inflamación lo antes posible. La elección y la combinación de fármacos depende de la gravedad del cuadro y de la respuesta a la primera línea.
| Línea | Tratamiento | Pauta orientativa | Comentarios |
|---|---|---|---|
| Primera línea | Metilprednisolona endovenosa en pulsos | Habitualmente 1 g/día durante 3 a 5 días. | Tratamiento estándar inicial. Suele continuarse con corticoides orales en descenso lento. |
| Segunda línea | Inmunoglobulina endovenosa (IGIV) | Pauta según peso corporal, durante varios días. | Especialmente útil en niños y en formas con respuesta incompleta a corticoides. |
| Tercera línea | Plasmaféresis o recambio plasmático | Sesiones consecutivas en unidad especializada. | Reservada para ataques graves, refractarios o con riesgo funcional alto (por ejemplo, neuritis óptica con pérdida visual severa). |
5.2. Tratamiento de mantenimiento (prevención de recaídas)
No todas las personas con MOGAD necesitan inmunoterapia crónica. La decisión depende del número de recaídas, de la persistencia de los anticuerpos MOG-IgG, de la edad y del impacto de cada recaída. Cuando se indica, las opciones más utilizadas son:
Inmunoglobulina endovenosa (IGIV) periódica
Ha demostrado, en estudios observacionales en adultos y niños, una reducción significativa de la tasa anualizada de recaídas, con buen perfil de tolerancia. Las dosis más altas y los intervalos más cortos parecen asociarse a mayor eficacia.
Rituximab
Anticuerpo anti-CD20 que disminuye los linfocitos B. Reduce las recaídas en muchos pacientes, aunque la respuesta es algo menos predecible que en NMOSD por AQP4-IgG.
Micofenolato mofetilo y azatioprina
Inmunosupresores orales utilizados como alternativa o como «ahorradores» de corticoides.
Corticoides orales prolongados (dosis bajas)
Útiles a veces en transición, pero con efectos secundarios a largo plazo que limitan su uso prolongado.
5.3. ¿Cuándo se puede suspender el tratamiento?
La duración óptima del tratamiento de mantenimiento aún está en estudio. En general, se valora individualmente tras un periodo prolongado sin recaídas y con normalización o negativización de los anticuerpos MOG-IgG, siempre acompañado de una vigilancia clínica estrecha. La decisión debe ser compartida entre el paciente y el equipo neurológico.